Política
El alcalde reclama presencia en los órganos de seguimiento tras el acuerdo de Gibraltar
Juan Franco advierte de que hay nuevas incertidumbres y exige compensaciones
Un momento de la comparecencia del alcalde y varios conceujales.
El alcalde, acompañado por los tenientes de alcalde Juan Macías, Sebastián Hidalgo y Javier Vidal, ha ofrecido una rueda de prensa para fijar la postura del Ayuntamiento ante el acuerdo alcanzado entre la Unión Europea y el Reino Unido respecto a Gibraltar.
Juan Franco ha definido este escenario como un cambio de paradigma total y absoluto que transformará un modelo vigente durante décadas, subrayando que la ciudad infinitamente más afectada por las repercusiones que tenga este acuerdo va a ser La Línea.
A pesar de reconocer que la eliminación de la barrera física y la entrada en el espacio Schengen suponen un punto de inflexión histórico y que no llegar a un acuerdo no era una opción factible, Franco ha mostrado su malestar por la exclusión del municipio en la negociación. “Mientras que el Gobierno de Gibraltar ha tenido conocimiento de todos los pasos que se han ido dando, nosotros nos hemos enterado por mensajes de WhatsApp”, ha lamentado el alcalde, incidiendo en que el documento, de más de seiscientas páginas y redactado en inglés, no parece recoger las demandas históricas de la ciudad.
La principal preocupación del Ayuntamiento se centra en el futuro de los más de quince mil trabajadores transfronterizos. El alcalde ha advertido de que si no se aborda de forma específica el sistema de cotizaciones y derechos sociales, el municipio se enfrenta a un drama social. “Nos vamos a encontrar dentro de quince o veinte años con una población de diez mil jubilados pobres. La pensión tras cuarenta años cotizados puede rondar los 600 euros”. Por ello, ha exigido al Gobierno una convergencia real de derechos laborales y que se aplique la sensibilidad propia de un gobierno de progreso ante un sector que no tiene parangón en Europa.
Otra preocupación son los pescadores. “Tenemos treinta barcos de flota pesquera y la pesca ni se nombra”, aludiendo a la sobreexplotación de los caladeros permitidos para la flota artesanal linense y la actual prohibición de faenar junto a Gibraltar.
En el plano técnico, Franco ha anunciado que solicitará formalmente la participación directa del Ayuntamiento en los órganos de seguimiento del tratado, rechazando la mediación de la Mancomunidad. “La Mancomunidad no nos representa en este tema. Los que se van a tragar los veinte mil coches, el humo y la contaminación somos nosotros. Y cuidado con el colapso circulatorio y el incremento bestial del precio de la vivienda”.
Según Franco, el municipio necesita financiación específica para compensar estas externalidades. “No vamos a consentir seguir siendo una frontera sin recursos. Reclamamos una financiación específica similar a la que reciben otros municipios por servidumbres especiales, como Rota y su asignación por la base militar. La Línea por sí sola no puede asumir los costes de esta transformación; somos el único ayuntamiento que desde 2016 tiene elaborado un documento de impacto del Brexit, actualizado por última vez en septiembre de 2025, y nuestras reivindicaciones siguen sin ser escuchadas en profundidad”.
Finalmente, el alcalde llama a la responsabilidad institucional y exige que el Estado y la Junta coordinen una planificación que incluya inversiones en educación, asuntos sociales y la posible creación de una zona fiscal especial para evitar que el acuerdo sea solo un logro histórico sobre el papel.
El alcalde concluyó su intervención reafirmando su voluntad de que La Línea sea parte de la solución y se convierta en una conurbación moderna junto a Gibraltar, pero advirtió que el Ayuntamiento permanecerá activo, protagonista y, sobre todo, reivindicativo para asegurar que la ciudad no quede relegada una vez más.
Un momento de la comparecencia del alcalde y varios conceujales.
Juan Franco ha definido este escenario como un cambio de paradigma total y absoluto que transformará un modelo vigente durante décadas, subrayando que la ciudad infinitamente más afectada por las repercusiones que tenga este acuerdo va a ser La Línea.
A pesar de reconocer que la eliminación de la barrera física y la entrada en el espacio Schengen suponen un punto de inflexión histórico y que no llegar a un acuerdo no era una opción factible, Franco ha mostrado su malestar por la exclusión del municipio en la negociación. “Mientras que el Gobierno de Gibraltar ha tenido conocimiento de todos los pasos que se han ido dando, nosotros nos hemos enterado por mensajes de WhatsApp”, ha lamentado el alcalde, incidiendo en que el documento, de más de seiscientas páginas y redactado en inglés, no parece recoger las demandas históricas de la ciudad.
La principal preocupación del Ayuntamiento se centra en el futuro de los más de quince mil trabajadores transfronterizos. El alcalde ha advertido de que si no se aborda de forma específica el sistema de cotizaciones y derechos sociales, el municipio se enfrenta a un drama social. “Nos vamos a encontrar dentro de quince o veinte años con una población de diez mil jubilados pobres. La pensión tras cuarenta años cotizados puede rondar los 600 euros”. Por ello, ha exigido al Gobierno una convergencia real de derechos laborales y que se aplique la sensibilidad propia de un gobierno de progreso ante un sector que no tiene parangón en Europa.
Otra preocupación son los pescadores. “Tenemos treinta barcos de flota pesquera y la pesca ni se nombra”, aludiendo a la sobreexplotación de los caladeros permitidos para la flota artesanal linense y la actual prohibición de faenar junto a Gibraltar.
En el plano técnico, Franco ha anunciado que solicitará formalmente la participación directa del Ayuntamiento en los órganos de seguimiento del tratado, rechazando la mediación de la Mancomunidad. “La Mancomunidad no nos representa en este tema. Los que se van a tragar los veinte mil coches, el humo y la contaminación somos nosotros. Y cuidado con el colapso circulatorio y el incremento bestial del precio de la vivienda”.
Según Franco, el municipio necesita financiación específica para compensar estas externalidades. “No vamos a consentir seguir siendo una frontera sin recursos. Reclamamos una financiación específica similar a la que reciben otros municipios por servidumbres especiales, como Rota y su asignación por la base militar. La Línea por sí sola no puede asumir los costes de esta transformación; somos el único ayuntamiento que desde 2016 tiene elaborado un documento de impacto del Brexit, actualizado por última vez en septiembre de 2025, y nuestras reivindicaciones siguen sin ser escuchadas en profundidad”.
Finalmente, el alcalde llama a la responsabilidad institucional y exige que el Estado y la Junta coordinen una planificación que incluya inversiones en educación, asuntos sociales y la posible creación de una zona fiscal especial para evitar que el acuerdo sea solo un logro histórico sobre el papel.
El alcalde concluyó su intervención reafirmando su voluntad de que La Línea sea parte de la solución y se convierta en una conurbación moderna junto a Gibraltar, pero advirtió que el Ayuntamiento permanecerá activo, protagonista y, sobre todo, reivindicativo para asegurar que la ciudad no quede relegada una vez más.






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